Entradas

`Aqîda: dos tratados sobre la creencia islámica.

Imagen
La escuela ash’ari debe su nombre al imam Abu al-Hasan al-Ash'ari, sabio que vivió en Irak al fin del tercer siglo de la héjira. Es considerado “salaf salih” (que hace parte de las 3 primeras generaciones). Al comienzo, el imam al-Ash'ari hacía parte de la secta racionalista de los mu’tazili, luego de que, a los 40 años (después de un debate con su maestro mu’tazili que fue incapaz de responder a sus preguntas), les dejó para adoptar la escuela de los muthbita (los que afirman [los atributos divinos]). Los muthbita eran un grupo cuya creencia había sido transmitida de manera ininterrumpida desde los compañeros del Profeta (que la Paz y las Bendiciones sean con él). Pues no se trata de una nueva creencia o de un nuevo grupo. El imam al-Ash’ari, fuerte de su excelente conocimiento de las doctrinas mu’tazili que había estudiado durante décadas, se volvió compañero de la defensa del Islam sunni contra las innovaciones de los mu’tazili y de otros grupos desviantes, y esta creen...

Los atributos invisibles

Imagen
Para ser un buen estratega hay que saber muy bien que los territorios y las fronteras son meramente la expresión de una situación de poder transitoria. En consecuencia, sólo hay una certidumbre: la lucha permanente. ¿Cómo? Haciendo que nuestros propios “asuntos internos” estén más allá de nuestras propias fronteras. ¿Qué quiere decir esto? Muy sencillo: que nuestros propios trabajos, nuestros conocimientos, cobran sentido si salen hacia fuera, si fluyen hacia el exterior. Para ello no hay que descuidar los atributos invisibles que nos concede Allah; de lo contrario, irán ganando terreno las pasiones más bajas. ¿Cuáles son estos atributos invisibles que nos concede Allah ? Son los siguientes: 1.- Voluntad (que corresponde a “alta ambición”). 2.- Conocimiento (que corresponde a “alta visión”). 3.-Poder (que corresponde a “trabajo en el camino de Allah” — trabajo“fisabilillah”). Con estos atributos podemos crecer interior y exteriormente. En consecuencia, se trata de ejercer el “espa...

Elementos fundamentales de la actitud islámica ante la vida

Imagen
De la vieja política dialéctica de los dos bloques con capacidad de intervención mundial, se pasó a la antigua distinción civilización-barbarie. Islam presenta un desafío en relación al paradigma de cultura occidental. Incluso algunos intelectuales se dieron cuenta, como Eugenio Trías, quien escribió: “ahí es donde se dibuja la figura del chivo expiatorio”, (...) “caído el sistema de coexistencia de bloques, el chivo expiatorio puede convertirse poco a poco en el elemento de la diferencia. Ahí es donde me alarmo cuando oigo términos como ˝fundamentalismo˝, como ˝integrismo˝, esos términos en los que se define toda una realidad social y cultural inmensa, compleja, rica, tomándola desde aquel ángulo en el cual comparece bajo su rostro más repulsivo y deforme: bajo la figura del chivo expiatorio” (Eugenio Trías, “¿Qué está pasando?”, en Ajoblanco, dic. 1991, pp. 19). Occidente ha perdido toda la idea de cultura en el sentido vivo, de trascendencia, de riqueza espiritual. Por eso envidia a...

La Mezquita: lugar de adoración

Imagen
  Ese “invisible-adelante” que llaman lugar. Esa tierra recomenzada en aquel punto, en aquel claro. Aquel centro que sólo restituye el canto del muecín que avisa. Y es preciso acudir. A adorar a Allah. Entonces una claridad aleteante nos obliga a limpiarnos los ojos, a limpiar las palabras. Para poder nombrar ese Nombre que arde en el espacio. No es un espacio indiferenciado, ni indistinto. Aquí nos crece el corazón, la voluntad, la inteligencia. Aquí cae el rayo y nuestros ojos saltan, se abren sobre el verdadero lugar. Porque la mezquita es el lugar. Porque el hombre pertenece. Porque existencialmente bien comprendido, el hombre es espacial. El musulmán justifica la existencia de toda mezquita sólo para reencontrar, revivificar el lugar que lo restituye en el mundo. Lugar existencial. Lugar constitutivo. Después de 500 años, de nuevo los musulmanes españoles reinventan una relación con el mundo: no para recuperar la tierra primigenia, la plenitud primigenia, jamás rest...

Ernst Jünger e Islam

Imagen
En 1998 murió Ernst Jünger a la edad de 103 años, un hombre que había hecho del «vivir de la propia energía por caminos ásperos» su verdadero objetivo. Un auténtico compromiso de soberanía personal. Algo que fastidia a muchos, sobre todo a aquellos que, con sus zarandajas para distraer la atención de una obra inmensa, ven en la figura de Jünger la estampa de un ser repulsivo. ¿Por qué? Básicamente, por ser incapaces de captar cuál es la dinámica del pensar y juzgar de Jünger, que es nueva, una vez que el materialismo dialéctico y el determinismo psicológico son dejado atrás. No toleran que este hombre singular confiera sentido profundo a la vivencia épica de la guerra; declare con descarada franqueza: «¡Al diablo con un tiempo que nos quiere quitar el coraje y los hombres!»; pero, sobre todo, anuncie que el siguiente siglo pertenece a los titanes, y que para atravesar el umbral de la nueva edad (superación que no puede ser la cristiana, como insiste), el Islam corresponde –desde el...

La masonería y los modernismos islámicos

Imagen
[Artículo publicado por Yasin Trigo en la revista de historia y pensamiento Handschar, nº 5-6, Otoño / Invierno 2003, Ponteceso, A Coruña- Galiza, pp. 49-99] “Y seguro que encontrarás que la gente con enemistad más fuerte hacia los que creen son los judíos y los que asocian (mushriks)” (Corán, Sura 5, 82). Preámbulo “Hay dos Historias: la Historia oficial y mentirosa, que nos es enseñada, y la Historia secreta donde se encuentran las verdaderas causas de los acontecimientos, una Historia vergonzosa” (Balzac). Existe una película acerca de violentas escaramuzas, actividades encubiertas y levantamientos de tribus en las montañas de Afganistán (llamada ficticiamente Kafiristán); una historia de espionaje e intervención militar británica en clave romántica (e incluso de comedia), que oculta un trasfondo masónico, tras el que se ve al Imperio británico (a punto de exclamar su particular canto del cisne antes de declinar unas decenas de años después) como una máquina económica d...